Decir, intentar, buscar, rascarse la cabeza con la punta de los dedos mientras los horizontes se suceden.
martes, 21 de abril de 2020
Galeano
Siempre hay gente que nos cambia la vida sin saberlo, que cambia la mirada de las cosas y hace poner la lupa en los detalles, en los rincones invisibles que sabemos que existen pero a los que no siempre llegamos.
Galeano es una lupa necesaria e imprescindible. Nunca el paisaje es el mismo después de iluminarse. Esa luz de escenario que suele seguir a los protagonistas, enfocada en lo pequeño, en los bordes, en las profundidades a las que el ojo humano no llega, Puede contar la historia del saqueo, como pararse en las desconocidas rebeldías de la ternura, exponer en toda su dimensión las miserias de los canallas o alzar a nivel cielo las palabras que rondan por la tierra en ese eterno murmullo con que los nadies rompen apenas los silencios del subsuelo.
Descubridor, pero también una trompeta que llama a rebelarse desde el inmenso oficio de hacer de la palabra un arte. No es cierto que se mueran los artistas. Siempre parece que la ausencia de sus voces es un castigo injusto, pero para cada tiempo nos han dejado el abrazo preciso, el que nos hace falta, el que sigue poniendo los acentos donde hay que ponerlos. Ahí andará como fueguito inmenso, de esos que queman a un cielo de distancia, ayudando a soñar y a pelear por los sueños, que para eso es la vida...
Pablo Isi
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