Acá conmigo tengo casi 90 años de sueños.
Acá, junto a mi, tengo esa nena de rulos que con los pies en el barro de un Gerli apenas poblado, se conmovía cuando escuchaba a Amelia cantar mientras lavaba ropa en el fuentón.
Dicen que se paraban a escucharla los que volvían de las fábricas, los que bajaban del tranvía, los que andaban las calles polvorientas ofreciendo leche y pan, frutas y tortas fritas.
Ella, la que está acá, junto a mi, nació escuchándola.
Quizás ahí, o vaya a saber dónde y cuándo, la música fue deseo, sueño que parecía inalcanzable, magia que se sentía ajena y lejana en los parajes a los que no llegaban las luces del centro.
Acá conmigo tengo a la piba que llegaba como sapo a un pozo reservado para otros, a la hija del verdulero que se abrió paso como pudo, peleándole a la vida un horizonte, moneda por moneda, nota a nota.
No le tocaron buenos tiempos para nacer, pero supo aprovechar el viento que abría puertas cuando lo hubo, en esa breve ventana que durante unos años dejó entrar luz y futuro para los que vivían de su trabajo.
Tengo esos ojos indescifrables, que contenían todos los océanos y en los que no había límites para mirar el mundo.
Acá a mi lado tengo esa sorpresa maravillada que iba descubriendo a Bach y Vivaldi, Mozart y Gardel, Chopin y los jazzeros de New Orleans.
Estoy teniendo ahora, entre mis manos, todo ese recorrido de emociones y luchas, de victorias y dolores extremos nunca sanados del todo. Esos amores esquivos y la mano tendida reparando rencores.
Ahora, acá, mirando la lluvia por la ventana de la casa donde empezó todo, tengo mi infancia junto a esas manos que hacían volar el piano de la sala, de Gerli a Viena, Bonn, Beirut...
Todo conmigo acá. Sus 85 que no fueron, mis 51 que ya son, juntos, lanzando piedras como siempre, afilando las puntas de las lanzas a fuerza de corcheas y semifusas, ella y yo, como tantas veces. Yo escribiendo lo que ella me dice, ella acá, junto a mi, llenándome de luz desde esta cajita de madera que nunca alcanzará para contener tanta inmensidad.
Pablo Isi

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