La vida misma es Premio y Castigo más tarde o más temprano.
Hay momentos en que cualquier extremo se potencia, unos de cielos negrísimos y amenazantes, y otros de amaneceres que estallan para iluminarlo todo.
En uno y otro, mirar alrededor es paraíso o infierno.
Los amores, los amigos, los brazos que se tienden sin pedirlo, nos muestran donde estamos, què caminos recorrimos hasta llegar ahí y cómo seguiremos andando.
De eso se trata, ni más ni menos, de parar el tiempo un mínimo instante y contemplar què hicimos para merecer lo que nos rodea.
Pablo Isi
No hay comentarios:
Publicar un comentario